En medio del calor asfixiante dentro del auto, detenido ante un semáforo con la luz roja, mi acompañante me preguntó: ¿cuándo le pusieron el aire acondicionado a los automóviles? Y aquí les cuento mi respuesta…
El verdadero lujo contemporáneo no reside únicamente en los acabados refinados o en aceleraciones fulgurantes, sino en la conquista definitiva del horizonte sin ataduras de carga